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Una breve historia acerca de las Bebidas Deportivas (y la ciencia detrás de ellas).

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En 1909, James E. Sullivan, el Jefe de la Unión Atlética Amateur de los EEUU, advirtió que los atletas “no deben acostumbrarse a comer y beber durante un maratón. Puede que algunos corredores resaltantes lo hagan, pero no es beneficioso”.

A más de un siglo de tal afirmación, no es muy difícil reírse de ello, pero cabe destacar que dicho argumento es el que prevalecía para aquel entonces. El “Nada por la boca” fue considerado como una de las recomendaciones más importantes que los atletas tomaban en cuenta para sus entrenamientos y competencias.

En estos tiempos, se sabe que el consumo de ciertos nutrientes en específico antes, durante y después de haber realizado actividad física puede ayudar a incrementar el rendimiento y la recuperación. También ahora disponemos de fácil alcance a productos nutricionales para deportistas (debo decir que algunos poseen valores dudosos) que ayudan a satisfacer los requerimientos en ciertos nutrientes dentro nuestra rutina de ejercicios.

Una combinación entre conocimiento y disponibilidad de productos representa una gran ventaja para los atletas modernos, pero la industria que conocemos hoy en día, tuvo unos inicios muy interesantes…

Tan fluorescente como la bebida misma…

“Glucozade” (acortado a “Lucozade” poco tiempo después) puede definirse como la industria más antigua conocida de la multi billonaria industria de bebidas deportivas lanzada en 1927. La misma fue ideada por un químico de nombre William Owen que buscaba una forma rápida de llevar energía y fluidos digestibles a cualquier persona que se encontrase enferma.

A pesar de que la idea en sí misma era muy sencilla –básicamente era agua cítrica saborizada-, Lucozade fue un gran éxito y para 1938 la Beecham Company (la cual años después se fusionó con SmithKline) adquirió la marca. Con la ayuda de algunas memorables campañas publicitarias, para la década de 1950, Lucozade representaba más del 50% de los ingresos de Beecham y se ha asentado como una de las más conocidas marcas británicas.

Usted lo escuchó aquí primero, no “complica ni la digestión más delicada”…

A pesar de su éxito inicial como un producto “medicinal”, Lucozade cambió de enfoque hacia el mercado emergente de bebidas deportivas. Con su lanzamiento comercial en 1967, Gatorade se convierte en el nuevo nido de bebidas deportivas. Algo que hay que decir es que, ¡Lucozade no lanzó su propia línea de productos deportivos sino hasta finales de la década 1980! Al igual que Lucozade, Gatorade también posee una base médica producto del trabajo hecho por el físico de nombre Robert Cade (quien es el que está más arriba de este post).

Lo que empezó como los esfuerzos de un nefrólogo y entrenador de fútbol por detener el agotamiento durante el verano en los jugadores de fútbol de la Universidad de Florida, terminó por convertirse en una de las marcas más importantes en el deporte y en el surgimiento de la era de las “bebidas deportivas”.

Este surgimiento temprano le ayudó a Gatorade a mantenerse de primero en el mercado aun hoy en día, abarcando un estimado del 69,5% del mercado estadounidense (datos recogidos del 2013 tomados de marketrealist.com). Lo que vale la pena resaltar es el crecimiento reciente que ha tenido en el mundo de la nutrición deportiva.

Mmm, se ve muy apetitoso y refrescante en una lata verde, ¿usted la bebería?

¿Qué eran esas primeras bebidas deportivas que salieron al mercado?

El primer Gatorade que salió al mercado era muy diferente al original Lucozade. El Dr. Cade usó su conocimiento médico para crear una simple pero efectiva fórmula, usando específicas cantidades de azúcar y sal mezcladas en agua con el fin de reponer la energía quemada y las pérdidas que ocurrían por sudoración. En comparación, Lucozade tenía un nivel más alto de azúcar, con una pequeña cantidad de sal. Su objetivo era reponer la “energía” a aquellos que consumieran la bebida.

Hay una leyenda que dice que la formulación del primer Gatorade contenía únicamente azúcar  y sales disueltas en agua, pero debido a su sabor tan malo, la Señora Cade sugirió añadir jugo de limón a la mezcla para así poder convencer a los atletas que consumieran Gatorade. Esta sugerencia culinaria aparentemente marcó la diferencia e hizo posible la idea de hacer bebidas deportivas, con sus debidas cantidades de azúcar y electrolitos, pero con sabor a frutas.

No se trata de colores, ni de sabores, sino de los ingredientes clave que hacen que se ajusten a las necesidades individuales de cada quién.

¿Qué es lo que en realidad hacen las bebidas deportivas?

Hoy en día usted puede conseguir un sinnúmero de bebidas deportivas para cualquier necesidad, pero ¿valen la pena?

Bueno, su cuerpo utiliza energía al hacer ejercicio debido al trabajo involucrado en la contracción de los músculos y también porque se pierde agua y electrolitos (mayormente sodio, es por eso que aquí dejo un recordatorio del por qué este elemento es muy importante para los atletas) a través del sudor. Si bien el cuerpo humano posee reservas para todas estas cosas, las mismas necesitan ser repuestas a la hora de una rutina intensa de ejercicio que tenga una considerable duración.

El agua, sodio y calorías (en diferentes proporciones) son las tres cosas principales que usted debe mantener dentro su cuerpo durante actividad física prolongada. Estos son los ingredientes esenciales que una bebida deportiva debe contener para satisfacer las necesidades corporales al ejercitarse y sudar intensamente. Fuera de lo mencionado, otras cosas que tenga una bebida deportiva generalmente sólo sirven de adorno.

Existen bebidas deportivas que contienen aditivos con beneficios probados en elevar el rendimiento del atleta, como la cafeína, que puede ser muy útil también, pero el fin principal de una bebida deportiva es de proveer agua, sal y azúcar al organismo.

A pesar de que la composición exacta varía levemente de marca en marca, los “ades” más importantes (Gator, Power y Lucoz) ofrecen “una solución para todos” de aproximadamente 6% de carbohidratos y entre 400 y 500mg de sodio por litro, saborizada para hacer de la misma más digerible (la Señora Cade sabía muy bien lo que decía).

Un dato interesante es que el estándar de esta industria es supuestamente hacer de estas bebidas un poco más dulces que saladas, a comparación de los primeros intentos que hizo Robert Cade en su cocina. Probablemente la industria se enfoque en el sabor y en las necesidades de reposición de carbohidratos que la hidratación como tal. Esto es muy interesante, debido a la dirección en la que se mueven actualmente las recetas de muchas bebidas deportivas.

Estas bebidas generalmente son denominadas como “isotónicas” debido a que poseen una cantidad similar de moléculas que las de los fluidos corporales (en la región entre 285 y 295 miliosmoles por kilogramo), lo cual quiere decir que tienen el mismo “espesor” que la sangre de uno. Como resultado, pueden moverse a través de las paredes intestinales con suma facilidad.

Gatorade y Powerade. Diferentes envase, pero un mismo fin…

Una buena forma de ver estas fórmulas isotónicas estándar en la industria, es que las mismas están diseñadas para todo. Se enfocan en reponer energía digestible de carbohidratos, algunos electrolitos y fluidos para satisfacer todos los requerimientos corporales en una persona que se encuentra haciendo ejercicio.

Para dicho fin y, para algunas personas, estas bebidas pueden ser de gran utilidad en ciertas situaciones. Sin embargo, esto significa que no están diseñadas para un único propósito en particular. A pesar de ser aparentemente muy versátiles, las mismas no reponen energía, fluidos o electrolitos tan eficientemente como otros productos diseñados para tales fines.

Por otra parte, también fallan en tomar en consideración que el requerimiento calórico, de fluidos y electrolitos no están estrechamente sincronizados. La psicología de cada persona, su rutina de ejercicio y otros factores como el clima, todos pueden variar. Esto último significa que un producto en particular con una determinada receta no necesariamente se ajustará a todas las personas, en todos los escenarios posibles.

El problema con las bebidas deportivas tradicionales.

Si bien las bebidas isotónicas tradicionales pueden ser de utilidad en cantidades pequeñas para actividad física corta, las misma empiezan a fallar en situaciones donde el ejercicio es prolongado, las tasas de sudoración son elevadas y las necesidades individuales para componentes como el sodio son altas.

Esto se debe a que durante actividad física donde se suda en exceso, el balance que necesita el cuerpo para mantener su rendimiento cambia de ser los carbohidratos (como en el caso de eventos relativamente cortos e intensos) a ser los fluidos y sales que se están perdiendo en el momento, en donde la deshidratación severa y la reducción de electrolitos se empiezan a convertir en una amenaza para la persona.

Si usted confía nada más en un tipo de bebida isotónica en pro de reponer sus fluidos y electrolitos e incrementa su consumo para satisfacer sus requerimientos físicos cuando su tasa de sudoración es alta, hay posibilidades de pueda sufrir de malestar gastrointestinal como consecuencia. ¡Esto es algo que ha golpeado a muchos atletas de alta resistencia! Dicho malestar digestivo ocurre debido a que el estómago e intestinos procesan altos niveles de azúcar de la bebida. Después de cierto volumen, la mayoría de las personas empiezan a sentirse enfermas e inflamadas, lo cual no es nada bueno para el rendimiento del atleta.

Las idas recurrentes al retrete no harán maravillas por su rendimiento físico…

Para prevenir este escenario, muchos atletas aprenden -a menudo a través de ensayo y error- a cómo diluir bebidas isotónicas con agua para días calurosos o eventos de larga duración, haciendo de la bebida hipotónica (i.e. menor concentración que la de la sangre). Por supuesto, no se confunda con todos estos términos técnicos sobre la tonicidad de las bebidas – hemos escrito otro blog para simplificar estas cosas por usted aquí.

Esto hace de las bebidas más fáciles de consumir en altos volúmenes y también ayuda solucionar el problema de reposición de fluidos hasta cierto punto, pero se tiene el efecto secundario no deseado de que los niveles de electrolitos se reducen a valores insignificantes.

Esta es la razón por la que algunas bebidas deportivas modernas (incluyendo nuestro propio rango en Precision Hydration) ahora poseen una composición hipotónica, teniendo ahora bajos niveles de carbohidratos (alrededor del 3%, contrario al 6% en bebidas isotónicas) y un mayor contenido de electrolitos.

Si bien los bajos niveles de carbohidratos hacen de estas bebidas menos efectivas a la hora de energizar al atleta, tiene más sentido consumirlas que las bebidas isotónicas que buscan satisfacer todas las necesidades corporales que se tienen tener al hacer ejercicio, pero en realidad no satisfacen por completo ninguna de ellas.

Los atletas que consumen bebidas hipotónicas buscan satisfacer todos sus requerimientos energéticos al tomar barras de energía nutricionales o ciertos alimentos, dependiendo del evento en que vayan a participar (lea más en nuestro blog acerca de su estrategia de nutrición con nuestras las bebidas de PH).

En otras palabras, al separar sus requerimientos en cuanto a reposición de fluidos/electrolitos de sus requerimientos energéticos, usted podrá lidiar con ellos de manera individual de acuerdo a sus necesidades personales en vez de buscar una solución a medias.

  

PrecisionHydration – Project Endurance May 2013

Nuestros Tests de Sudoración permiten hacer estrategias personalizadas de hidratación que concuerde con su nivel de sudoración.

Personalización – El futuro de las bebidas deportivas.

Si prevenir un exceso de deshidratación es el objetivo principal de las bebidas deportivas, entonces se le debe prestar especial atención a la sustancia que se desea reponer -en este caso sudor- para determinar la composición más óptima.

Algo interesante acerca del sudor, es que la cantidad de sodio que se pierde en él varía dramáticamente de persona a persona. Mientras que los electrolitos intracelulares encontrados en el sudor (potasio, calcio y magnesio) tienden perderse en pequeñas y consistentes cantidades a través de la sudoración, las pérdidas de sodio (el cual es un ion predominante en el fluido extracelular) pueden variar hasta en un factor 10 entre personas. Los rangos se encuentran alrededor de 200mg por litro (32oz) de sudor y 2.000mg/l. A pesar de que la concentración de sodio en el sudor es muy variable entre una persona y otra, la variable es muy estática para un individuo en particular. Esto último hace que la concentración en su sudor pueda categorizarse como Baja, Moderada, Alta o Muy Alta.

Las tasas de sudoración (dadas por cuestiones de genética, esfuerzo, temperatura ambiental, entre otros) junto con las pérdidas de volumen mediante el sudor, la segregación de sodio en el cuerpo con el tiempo puede variar hasta 30 veces entre dos atletas haciendo la misma actividad.

Debido a que el sodio juega un rol muy importante dentro del cuerpo ayudando a mantener el balance de fluidos, a la transmisión nerviosa y contracción muscular, una bebida deportiva efectiva debe tomar en cuenta la gran diferencia que hay en las pérdidas entre una persona y otra.

En otras palabras, si bien una fórmula que “sirva para todos” puede funcionar para ciertas personas, nunca lo hará para todos, especialmente para aquellos en donde su volumen de sudor y concentración de sodio en el mismo son muy altas o muy bajas. Sus requerimientos para compensar sus pérdidas no encajan con la formulación de una bebida que busca satisfacer al promedio.

Hemos encontrado que el 20% de los atletas a los cuales les hemos aplicado un test de sudoración poseen una concentración de sodio en su sudor alta o muy alta, así que este caso no se limita a unos cuantos.

Todo esto nos conduce al punto donde ahora las bebidas deportivas buscan ajustarse a las necesidades fisiológicas de cada atleta por individual. Tenemos que agradecer los esfuerzos de Dr. Cade y William Owen por ayudar al auge de la nutrición deportiva y a su industria que tiende una mano actualmente a los atletas para sacar lo mejor de ellos mismos. Ahora es momento del siguiente capítulo de la historia de esta industria.

La era de la personalización.

En Precision Hydration, hemos estado promoviendo la hidratación personalizada desde hace años y nos complace en decir que está empezando a mejorar. Así como también nuestro Test Avanzado de Sudoración -el cual le dirá exactamente cuánta cantidad de sodio usted pierde al sudar, lo cual le permitirá elaborar un plan personalizado de hidratación-, también hemos desarrollado un Test En Línea de Sudoración que le ayudará a empezar a refinar su estrategia de hidratación a través de pruebas de ensayo y error.

Edgard Diaz
Edgard Diaz
Head Coach @ Endurance & Power Institute. Level 1 Training Peaks Coach Power Certified Coach Training Peaks Peaks Coaching Group Power Certified Coach

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